EQUIPO DE TRABAJO
Juan Camilo Cuervo
Fernando Montenegro
Verónica Perfetti
Arquitectos Colaboradores
Camilo Arango
Camilo Yepes
Juan Felipe Osorio
Carolina Hernández
Mario Quiros
Página Web:
www.aqplusarq.com
SEGUNDO PREMIO: MONTENEGRO LIZARRALDE Y CIA
EL PROBLEMA
El estadio El Campin se encuentra en una de las piezas, urbanísticamente, mejor conformadas
de la ciudad. Ocupa la zona sur del complejo deportivo, define la bifurcación, desde la avenida
NQS, de la carrera 24 y de la diagonal 63, y concluye espacialmente el eje de la calle 57. Sin
embargo, su emplazamiento ofrece algunas dificultades de carácter funcional, generadas por la
construcción de la avenida NQS y la ampliación de sus tribunas en forma desequilibrada. El
costado occidental, de mayor capacidad y representación, se encuentra muy cerca de la avenida
NQS, ocasionando dificultades en el acceso y en la presencia desde la ciudad, problemas en la
conexión con el sistema de Transmilenio y con las zonas de estacionamiento y dificultades para
la llegada de deportistas y personalidades.
Pese al aspecto monumental y sólido de la estructura arquitectónica en el paisaje urbano, el
estadio no cuenta con una volumetría equilibrada, ni con una fachada consecuente con su
papel de primer referente deportivo de la ciudad. La construcción en dos etapas concluyó en la
intención de expresar su presencia con una estructura en hormigón armado en donde se
identifican, de manera cruda y simple, pórticos, graderías, escaleras y circulaciones.
EL PROYECTO
El proyecto propone la construcción de una fachada como un intérprete arquitectónico de las
experiencias de los usuarios: Un sistema moderno y contundente, que exprese la
monumentalidad propia de este escenario, que defina y determine un principio arquitectónico
para el complejo deportivo, y que identifique el carácter social de la fiesta deportiva como un
acontecimiento de toda la ciudad. Se concibe como una articulación espacial que define los
espacios exteriores del estadio -el espacio urbano- y los espacios interiores de acceso,
circulación y apoyo del campo y de sus graderías -un espacio arquitectónico-. Consecuente con
este hecho, se propone la remodelación y reestructuración de las dependencias del soporte
funcional de la tribuna occidental y la construcción de las instalaciones necesarias para el
manejo eficiente del espectáculo, como una intervención arquitectónica que surge de la
concepción espacial de la fachada y como una guía de posteriores reestructuraciones en el
resto de tribunas.
La fachada surge a partir de una forma estructural dispuesta diagonalmente en todo el
perímetro del estadio; es continua, cerrada y geométricamente precisa, se irradia espacial y
expresivamente hacia la ciudad y hacia el vestíbulo interior por medio de una retícula de
elementos tubulares de aluminio y de un sistema de iluminación y ayudas escénicas que le
permiten al estadio una metamorfosis dinámica y sensitiva, acorde con el clima, con el público
que asiste, con el evento que se realiza o con las circunstancias sociales que la ciudad vive.
La estructura se basa en la utilización de un entramado tubular de acero, que a la manera de un
gran cesto, se auto-soporta y se auto-refuerza. Sigue la disposición geométrica de los actuales
elementos estructurales de las graderías, y conjuntamente con ellos, conforma un amplio
vestíbulo circular, homogéneo y equilibrado, buscando un nivel similar de confort e imagen para
todos los usuarios.
Los elementos tubulares, dispuestos en forma de grilla diagonal, se anclan a la estructura
mediante un conjunto de abrazaderas metálicas, proporcionando la estabilidad y la
consistencia necesaria a la fachada para tolerar el uso multitudinario. Complementario al
sistema de iluminación, se propone un sistema escénico de nubosidades artificiales (haze
machine), el cual busca integrar, en la identidad de la arquitectura, la imagen de la atmosfera
bogotana, en un plano festivo y alegre: La arquitectura de la fachada será la base de la
monumentalidad necesaria para considerar el estadio un hecho urbano significativo
aprehensible para los ciudadanos; el color, la intensidad de la iluminación y los efectos
escénicos de una volumetría difusa en forma de nubes, serán los acentos arquitectónicos que
enriquecen los diversos espectáculos deportivos, el evento escénico de, y para, los
espectadores.
En las áreas de actividad y permanencia se propone la construcción de un sistema
complementario de cerramiento acristalado que garantice las condiciones ambientales y
bioclimáticas sin perder los efectos generales del espectáculo.
En el primer piso, la fachada es más permeable, transparente y abierta. Se desarrolla mediante
un cerramiento metálico que separa, con cierto nivel de control, las actividades externas de
acceso de las internas de circulación y movimiento, manteniendo los elementos de boletería,
puertas y control que actualmente existen.
LA FACHADA COMO CUERPO INTELIGENTE TRANSMISOR DE EXPERIENCIAS DE LOS
USUARIOS...
El proyecto consiste en entender la fachada como un cuerpo interior-exterior, más que como
una piel. Un cuerpo capaz de transmitir las experiencias de los usuarios a la ciudad y a la
propia espacialidad del edificio. Un sistema que trascienda en la vivencia de sus visitantes
llevando a su máxima expresión la experiencia del evento futbolístico. Se plantea un sistema
radiado formado por una nube de tubos que proporcionan un acabado exterior e interior al
estadio. Cada tubo contiene un sistema de leds que se iluminan de acuerdo a información
transmitida por los usuarios. El planteamiento de la fachada permite un crecimiento por etapas
para todos los vestíbulos de acceso al estadio.
NIVELES
El primer piso se destina fundamentalmente a las actividades administrativas y de medios del
estadio, disponiendo las diversas actividades en un conjunto de tres franjas de actividad; en la
zona anterior el acceso y el área de acreditación, en la franja media los camerinos y zonas
mixtas de deportistas y periodistas, y en la franja interior las dependencias de medios y soporte
del espectáculo.
La zona central de acceso se prolonga a la zona del campo de futbol mediante una abertura,
hecho espacial que integra las dependencias administrativas y de los medios con la visual
hacia la actividad deportiva.
El segundo piso, concebido como el nivel principal de distribución de espectadores, recibe las
escaleras centrales existentes y las nuevas escaleras que se integran con los espacios
exteriores laterales del estadio, minimizando con ello la demanda de uso de la zona más
estrecha del andén de la avenida NQS.
El tercer nivel conserva las características actuales de acceso a la tribuna superior. Bajo la
tribuna central se disponen tres zonas sociales de apoyo al sistema de palcos, creando una
transparencia controlada y relacionada visualmente con los efectos expresivos de la fachada.
Las cabinas de transmisión y medios se disponen en los flancos con las áreas de apoyo
necesarias para esta función.





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