EQUIPO DE TRABAJO
Federico Mesa
Ctrl G/lab :
Catalina Patiño
Eliana Beltrán
Viviana Peña
Colaboradoras:
Clara Restrepo
Diana Rodríguez
Juliana Montoya
PRIMER PREMIO: CTRL G/LAB + FEDERICO MESA
Un Jardin de jardines
1
Dos proyectos de Jardín infantil, el mismo programa, las mismas áreas. Dos lotes en la
periferia de la ciudad de Medellín.
Nos enfrentábamos a proyectar fragmentos de ciudad en espacios vacíos de edificaciones; la
ladera oeste del valle de Aburrá en estos puntos. Para ello contamos con una parcela dibujada
con rigor geométricamente en medio de una montaña que, parece, albergará un plan parcial.
¿Cómo enfrentarse a un paisaje natural tan importante sabiendo que rápidamente habrá
desaparecido?
Nos gusta trabajar con el paisaje natural y tratamos de entenderlo en su complejidad. Cuando
un arquitecto tiene estos intereses, termina pareciéndose a un jardinero. Por esto, hemos
considerado este encargo de proyectar un edificio para albergar un jardín infantil, más como un
encargo que se le da a un jardinero y no como el que se le daría a un arquitecto.
Así pues, hemos tratado nuestra parcela como si fuera un pedazo de paisaje en el cual
tenemos que recrear un pequeño jardín, compuesto por elementos diversos que se unen entre
sí, donde las pieza o fichas tiene una importancia reciproca entre ellas, y en el cual se crea un
lugar realmente importante gracias a la colaboración mutua de las partes por el todo.
2
Tomamos el programa del jardín infantil como elemento organizador de nuestro jardín. Es este,
mezclado con las variantes que nos proporciona el paisaje, el que por medio de estrategias y
acciones nos permite crear una disposición y relación de las partes con respecto al todo.
Para esto se hace una identificación y clasificación de las variantes a tener en cuenta: zonas
funcionales, movilidad de los niños, carácter de los espacios, circulaciones, fichas de
protección, fichas de recreación, adaptabilidad al terreno, etc.
Teniendo estas variantes identificadas seleccionamos las fichas que nos permitirán por medio
de la yuxtaposición, rotación y la repetición construir un jardín estable que se adapte al terreno
aprovechando sus pendientes y sus llanuras. Estas fichas, vegetales y minerales, de
recreación y de contemplación, de aprendizaje, y de ocio, fichas cóncavas para albergarse y
reunirse, otras convexas para caminar; nos permiten tener gran diversidad de configuraciones
para su adaptabilidad a otros paisajes similares.
3
Además de ser elementos de composición del paisaje, cada ficha en sí misma es un
elemento didáctico y educativo que permite, a través de la observación y la convivencia, crear
conciencia naturalista. Son espacios vegetales, que configuran microclimas que limpian el
ambiente y atraen la fauna.
En este jardín se hace un especial énfasis en las fichas de plantas florales, ya que
proponemos crear con ellas polígonos didácticos donde los niños de cada sala de interacción
puedan plantar e identificar su grupo cercano por medio de las características formales de una
planta floral propia de nuestro paisaje. Las características formales y figurativas de dichas
plantas estarían directamente relacionadas con las salas de atención. La flor entra en el
espacio construido como dibujo, dándole el nombre a cada recinto y haciéndolos reconocibles
ante la comunidad.
4
La ficha de los espacios protegidos o internos se construye como un monolito de concreto
estructural blanco. Es un polígono de seis lados en el que sus líneas enfrentadas son
paralelas, permitiendo una gran diversidad de usos al interior de la misma. Esta forma que
surge del estudio de una flor se configura a manera de pétalo que le permite ensamblarse o
desensamblarse para crear formas cerradas o abiertas. Con estas acciones los espacios tanto
exteriores como interiores se van creando en simultaneidad.
Esta ficha monolítica tiene las cubiertas inclinadas abriéndose hacia el paisaje. En conjunto
estas dibujan una línea ondulante que evoca las montañas y colinas de nuestra topografía. Se
construye una nueva topografía blanca que contrasta con el verde y el bermejo del paisaje del
valle de Aburrá, proponiendo además, una configuración de aberturas a escala de los adultos
pero sobre todo a escala de los niños jugando en los volúmenes con los colores y los tamaños
de ventanería.
5
El jardín se genera de la composición geométrica consecutiva de elementos que se repiten,
las fichas programa, que conllevan a una facilidad constructiva. Una vez hecha la estructura de
concreto estructural blanco de las fichas principales, la construcción del jardín infantil estará
prácticamente terminada.
Comprendamos este espacio lúdico y educativo como un jardín vegetal en sí mismo, es decir,
un lugar donde crecen las especies, donde se cultivan, donde los habitantes son cuidados y
disfrutan de este proceso. Es importante que entendamos la palabra jardín como despliegue
geométrico, como un espacio organizado, donde las plantas más fuertes se ubican hacia los
contornos protegiendo las semillas que apenas brotan.


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